PEQUEÑOS ACTOS DIARIOS QUE NUTREN LA CONFIANZA DE TUS HIJOS
No siempre hacen falta discursos largos o regalos costosos para fortalecer la confianza de nuestros hijos. A veces, son los pequeños gestos, esos que repetimos sin tanto esfuerzo cada día, los que dejan huellas profundas en su corazón. La autoestima no nace de la nada ni se forma de un solo momento, sino de una suma de actos cotidianos que, poco a poco, construyen una base sólida en la que los niños aprenden a creer en sí mismos, en su voz y en su valor. La confianza no se impone, se cultiva. Y eso empieza desde cosas tan sencillas como mirarlos a los ojos cuando nos hablan. Parece algo mínimo, pero cuando un niño te cuenta algo —aunque a ti te parezca una historia sin importancia— y tú lo escuchas con verdadera atención, le estás diciendo sin palabras: “lo que dices importa”, “yo te veo”, “yo te valoro”. Decir “te creo” también nutre su confianza. A veces como adultos subestimamos lo que los niños sienten o cuentan. Pero cuando les damos el beneficio de la d...