RUTINAS QUE ME AYUDAN A NO SENTIRME AHOGADA EN EL CAOS DEL DÍA A DÍA
Nadie te prepara para el ritmo agotador que trae la maternidad. Por más amor que sientas por tus hijos, hay días en los que la rutina te consume. Te levantás y desde el primer minuto ya hay ruido, pañales, meriendas, llantos, ropa regada, juguetes en el piso, preguntas sin fin, demandas constantes… y eso sin contar si además trabajás, cuidás la casa, o simplemente querés un momento para respirar. A mí me pasaba mucho: sentía que el día me atropellaba, que llegaba la noche sin haber hecho ni la mitad de lo que me propuse, y lo peor es que me iba a dormir con culpa. Hasta que empecé a entender que el problema no era “hacer más cosas”, sino organizar mi energía de una forma que me ayudara a no explotar. No soy fan de los horarios rígidos, porque con niños pequeños eso casi nunca funciona como uno quisiera, pero sí empecé a notar que tener ciertas rutinas —cosas pequeñas, repetidas, que le daban estructura al día— me ayudaba a estar más tranquila. No hacían que todo s...