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Mostrando las entradas de agosto 31, 2025

LOS MIEDOS DE MAMÁ PRIMERIZA QUE NADIE CUENTA

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Convertirse en mamá por primera vez es como abrir un libro en blanco: emocionante, pero también lleno de páginas que asustan porque no sabemos qué escribir en ellas. Nadie te prepara del todo, aunque leas mil artículos o recibas consejos de todas partes. La realidad es que, en silencio, todas cargamos con miedos que a veces ni nos atrevemos a decir en voz alta. Está ese temor de no saber si lo estás haciendo bien. Ese momento en que tu bebé llora y, aunque ya probaste de todo, nada lo calma, y en tu mente aparece la duda: “¿será que no soy suficiente?” También está el miedo de equivocarte con lo más simple: si le pones demasiada ropa o muy poca, si la leche le llena o no, si lo estás cuidando como deberías. Se suma la presión de las comparaciones. Ves a otras mamás que parecen tenerlo todo bajo control, bebés que “duermen toda la noche” o que sonríen en cada foto, y te preguntas por qué en tu casa no se ve tan perfecto. Lo que nadie te dice es que detrás de cada sonrisa también hubo lá...

CÓMO EXPLICAR A LOS NIÑOS QUE TODOS TENEMOS NUESTRAS PROPIAS FORMAS DE BRILLAR

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A veces, como mamás, llega ese momento en que nuestros hijos hacen una pregunta que nos desarma: “Mami, ¿por qué mi amigo hace las cosas distinto a mí?” Y entonces sentimos ese pequeño nudo en la garganta, porque sabemos que de nuestra respuesta puede depender la forma en que ellos aprendan a mirar el mundo. La verdad es que no hay una receta mágica, pero sí hay una manera sencilla de explicarlo. Podemos hablarles de las estrellas. Ninguna brilla exactamente igual a otra, unas lo hacen con más intensidad, otras parecen más pequeñas o lejanas, pero todas iluminan el cielo de una manera única y necesaria. Así también somos las personas: cada niño tiene su propio ritmo, sus talentos, sus formas de expresarse y hasta sus batallas invisibles que muchas veces no vemos. Podemos decirles que lo importante no es compararse, sino aprender a mirar con respeto y ternura al que está a su lado. Tal vez su amigo necesite más tiempo para correr, o más calma para hablar, o más paciencia para aprender...