Entradas

Mostrando las entradas de mayo 25, 2025

CÓMO ENSEÑARLES A NUESTROS HIJOS A DECIR QUE NO SIN CULPA

Imagen
  Acompañarlos a poner límites con confianza Decir que no puede ser incómodo. Incluso para los adultos, a veces decir “no quiero” o “eso no me hace sentir bien” viene acompañado de culpa, nervios o miedo a herir al otro. Ahora imaginemos cómo se siente un niño o un adolescente, que apenas está construyendo su identidad, tratando de encajar y buscando aceptación. Por eso es tan importante enseñarles desde pequeños que decir que no no los hace malos, groseros ni egoístas. Al contrario: decir que no a lo que no quieren, los protege, los define y los hace más fuertes. Este blog no busca que nuestros hijos se vuelvan fríos o duros, sino que aprendan a cuidar de sí mismos sin miedo al rechazo. Porque poner límites también es una forma de quererse. 1. Empezar por cosas pequeñas y cotidianas Decir que no se aprende desde casa, con situaciones sencillas. Por ejemplo, si no quiere saludar con beso, si no quiere compartir un juguete en ese momento, o si prefiere quedarse en casa en lugar ...

MI HIJO YA NO ME CUENTA NADA: CÓMO VOLVER A SER ESE LUGAR SEGURO SIN FORZARLO

Imagen
    Hay un momento extraño que muchas mamás notamos, pero del que pocas hablan: tu hijo ya no juega con peluches, pero tampoco quiere tener conversaciones adultas. Cambian sus gustos, sus respuestas, su forma de verte… y de repente, la maternidad se vuelve un territorio nuevo. ¿Cómo acompañarlos sin perder la conexión? ¿Cómo guiarlos sin invadir?  Porque sí, de un día para otro, el niño que te contaba todo empieza a guardar cosas. Ya no te corre a buscar cuando tiene un problema. Ya no se emociona con tus ocurrencias ni te cuenta los detalles de su día. Y una parte de ti se asusta. Empiezas a preguntarte: ¿será que ya no confía en mí? ¿Dije algo que lo hizo cerrarse? ¿Estoy perdiendo el vínculo? La verdad es que no estás sola. Es una etapa normal, pero eso no significa que no duela. Por eso, aquí te comparto lo que he ido aprendiendo: formas reales de seguir siendo un espacio seguro para nuestros hijos… aunque no nos lo pidan. A veces no hablan, pero te observan todo el...