CÓMO ENSEÑARLES A NUESTROS HIJOS A DECIR QUE NO SIN CULPA
Acompañarlos a poner límites con confianza Decir que no puede ser incómodo. Incluso para los adultos, a veces decir “no quiero” o “eso no me hace sentir bien” viene acompañado de culpa, nervios o miedo a herir al otro. Ahora imaginemos cómo se siente un niño o un adolescente, que apenas está construyendo su identidad, tratando de encajar y buscando aceptación. Por eso es tan importante enseñarles desde pequeños que decir que no no los hace malos, groseros ni egoístas. Al contrario: decir que no a lo que no quieren, los protege, los define y los hace más fuertes. Este blog no busca que nuestros hijos se vuelvan fríos o duros, sino que aprendan a cuidar de sí mismos sin miedo al rechazo. Porque poner límites también es una forma de quererse. 1. Empezar por cosas pequeñas y cotidianas Decir que no se aprende desde casa, con situaciones sencillas. Por ejemplo, si no quiere saludar con beso, si no quiere compartir un juguete en ese momento, o si prefiere quedarse en casa en lugar ...