10 COSAS QUE NADIE TE CUENTA SOBRE LOS PRIMEROS DÍAS CON TU BEBÉ

 

Los primeros días con tu bebé son mágicos… pero también pueden ser caóticos, confusos, intensos y llenos de emociones encontradas. Entre el cansancio, el amor desbordado y las miles de dudas que aparecen, a veces sentimos que estamos navegando en un mar completamente nuevo sin saber muy bien a dónde vamos.

Y aunque hay mucha información allá afuera, hay ciertas cosas que nadie te dice con total sinceridad. Cosas que no siempre salen en los libros, ni en las charlas médicas, pero que muchas mamás vivimos en silencio.

Por eso, hoy quiero compartirte desde mi corazón y mi experiencia, esas 10 cosas que nadie te cuenta sobre los primeros días con tu bebé, para que te sientas acompañada, comprendida y más tranquila en esta etapa tan única y especial.

1. Te vas a enamorar… pero no siempre al instante

Nos pintan que el amor con el bebé es inmediato, mágico, explosivo. Y sí, a veces pasa así. Pero también es válido si no sientes ese amor desbordado al primer segundo. No eres mala mamá, no estás fallando. Estás conociendo a un ser nuevo, estás cansada, hormonal, y quizás un poco abrumada.
El amor crece con cada mirada, con cada contacto, con cada día. Dale tiempo a tu corazón.

2. Vas a dormir muy poco (pero sí, sobrevives)

Los primeros días parecen no tener noche ni día. Entre tomas, cambios de pañales y llantos, el descanso se vuelve un lujo.
Y aunque suene imposible, sí se puede sobrevivir a ese cansancio, sobre todo si aprendes a descansar cuando el bebé duerme, aunque sea por ratitos. Sé compasiva contigo misma. No necesitas hacerlo todo. Solo lo esencial.

3. El tema de la lactancia no siempre es tan fácil

Puede que te encante la idea de amamantar, pero la lactancia no siempre fluye desde el principio. A veces duele, cuesta enganchar al bebé, surgen dudas o inseguridades. Y está bien pedir ayuda. Puedes hablar con una asesora de lactancia o con otras mamás.

Si decides dar fórmula o combinar, tampoco te sientas menos. Alimentar con amor es lo más importante. 

4. Llorarás... y no siempre sabrás por qué

Las hormonas hacen una fiesta dentro de ti los primeros días. Puedes llorar por cansancio, por ternura, por miedo o por nada en específico.
Y eso está bien. Llorar es parte del proceso. Estás soltando muchas emociones guardadas. No te juzgues. Llora si lo necesitas y luego abrázate con cariño.

5. Aprenderás sobre tu bebé más rápido de lo que crees

Al principio todo es nuevo y confuso. ¿Por qué llora? ¿Tendrá hambre? ¿Está bien así? Pero cada día te volverás más experta, aunque no te des cuenta. Vas a aprender su lenguaje, su mirada, sus gestos.
Confía en ti. Eres su mamá, y eso ya te convierte en la persona perfecta para entenderlo. 

6. Escucharás muchos consejos... demasiados

“Déjalo llorar”, “No lo cargues tanto”, “Ya tiene hambre otra vez”, “Ponle esto”, “Haz aquello”.
Todos querrán opinar, incluso cuando no se los pidas. Pero tú decides qué escuchar y qué dejar pasar.
Filtra con amor y quédate solo con lo que te hace bien a ti y a tu bebé. Lo demás, simplemente sonríe y déjalo ir.

7. Los días se sienten largos… pero las semanas vuelan

Es curioso: los días pueden parecer eternos, pero de pronto ya pasaron dos semanas. Y tu bebé ya no es tan chiquito como ayer.
Vas a extrañar incluso estos días caóticos, así que cuando puedas, detente un momento y míralo dormir, tómale una foto, graba su ruidito más tierno. Estos momentos son fugaces, aunque ahora parezcan infinitos.

8. Tu cuerpo es un milagro, aunque no se vea como antes

Tu cuerpo acaba de crear y dar vida. Eso ya es un milagro.
No te apresures a volver a tu “cuerpo de antes”. Tu cuerpo ahora es otro, uno que sostuvo y trajo al mundo a tu bebé. Merece amor, paciencia y agradecimiento.
No necesitas verte perfecta, solo necesitas sentirte bien y cuidarte poquito a poquito.

9. Vas a necesitar ayuda (y está bien pedirla)

No tienes que demostrarle nada a nadie. No eres menos fuerte por decir “necesito ayuda”.
Pide lo que necesites: comida, un baño tranquilo, que te cuiden al bebé media hora para dormir. Ser mamá no significa hacerlo todo sola. Rodearte de apoyo también es parte de criar con amor.

10. Es normal sentir que no sabes qué estás haciendo

¡Bienvenida al club! La mayoría de las mamás sentimos eso. Y adivina qué: nadie nace sabiendo, pero todas aprendemos. Día a día, error tras error, abrazo tras abrazo.

Lo importante es que lo estás haciendo con amor. Y eso ya es más que suficiente.

Un último consejo de mamá a mamá…

No hay una forma perfecta de vivir los primeros días. Cada experiencia es diferente, y cada bebé también.
No te compares, no te exijas tanto, no te olvides de ti.
Y si alguna vez te sientes abrumada, recuerda esto: todo pasa, incluso las noches largas. Pero el amor que estás construyendo, ese sí se queda para siempre.

Te abrazo fuerte desde aquí,
Consejos para Mami 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿A QUÉ EDAD EMPIEZA LA PREADOLESCENCIA Y QUÉ DIFERENCIAS HAY ENTRE NIÑAS Y NIÑOS?

PALABRAS BONITAS PARA LEER CUANDO SIENTAS QUE NO PUEDES MÁS