CÓMO VOLVER A SENTIRTE TÚ CUANDO TE HAS PERDIDO UN POQUITO EN LA MATERNIDAD

 

Hay etapas en la maternidad en las que puedes sentirte un poco desconectada de ti misma. No es que no ames a tus hijos ni que no estés agradecida por tenerlos. Es solo que, entre tantas cosas que haces cada día, a veces te das cuenta de que te estás dejando para después.

Y ese "después" se va alargando. Postergas lo que te gusta, lo que te hace bien, lo que te hace sentir tú. Y sin darte cuenta, pasan los días y empiezas a extrañar ciertas cosas que antes eran parte de tu rutina: cosas sencillas, momentos pequeños, pero que te hacían sentir bien.

A muchas nos pasa. Sentirse un poco apagada o desconectada no significa que estés fallando como mamá. Significa que también eres una persona que necesita cuidarse. Y está bien reconocerlo.

Volver a sentirte tú no es algo que se logra de un día para otro. Pero sí se puede empezar poco a poco. A veces basta con hacerte una pregunta simple: ¿qué me gustaba hacer antes que me hacía sentir bien? ¿Qué me gustaría recuperar, aunque sea una vez a la semana? Tal vez es salir a caminar, volver a escribir, tener una charla tranquila sin interrupciones, aprender algo nuevo o simplemente descansar sin culpa.

No se trata de hacer todo como antes, porque la vida cambió. Pero sí de darte un espacio para ti. Para sentir que no todo gira alrededor de las tareas, las citas, la lista de pendientes. Para volver a disfrutar algo que sea solo tuyo.

A veces, lo que más necesitamos no es más tiempo, sino recordarnos que también somos importantes. Que merecemos cuidado, atención y momentos para respirar. Porque una mamá también necesita sentirse bien consigo misma para poder estar bien con los demás.

Si te estás sintiendo así últimamente, no estás sola. Y no estás haciendo nada mal. Solo estás atravesando una etapa que muchas vivimos. Y aunque parezca difícil, también puedes volver. De a poquito. A tu ritmo. Sin presiones. Y con mucho cariño por todo lo que eres.

¿Por dónde empezar?

Si sientes que te has estado dejando al final de la lista, aquí van algunas ideas simples que pueden ayudarte a reconectar contigo. No son fórmulas mágicas, ni necesitas mucho tiempo. Solo ganas de empezar, aunque sea con algo chiquito:

  • Busca un momento solo para ti, aunque sea corto. No tiene que ser una hora entera. A veces, diez minutos con calma, sin interrupciones, pueden hacer una gran diferencia. Elige algo que disfrutes: leer unas páginas, escribir lo que sientes, estirarte, o simplemente cerrar los ojos un rato.

  • Recuerda qué cosas te hacían bien antes. No para volver a hacerlas todas, sino para ver si hay alguna que podrías retomar. A veces son actividades pequeñas que dejamos sin darnos cuenta, y que nos hacían sentir más vivas.

  • Habla con alguien que te escuche de verdad. Una conversación sincera con una amiga, una hermana, o alguien de confianza puede ayudarte a soltar lo que guardas y recordarte que no estás sola.

  • Haz algo por ti sin culpa. Puede ser ponerte ropa que te guste, arreglarte aunque no tengas planes, anotar una meta personal o simplemente decirte algo bonito frente al espejo.

  • Pide ayuda cuando lo necesites. A veces creemos que tenemos que poder con todo, pero eso solo agota más. Pedir apoyo no te hace menos mamá, te hace más humana.

  • Sé amable contigo. No te exijas volver a ser como antes ni hacer todo perfecto. Esta etapa es nueva, y tú también estás aprendiendo a vivirla. Date permiso para equivocarte, para descansar, para empezar de nuevo las veces que haga falta.

Volver a sentirte tú es un camino que se recorre poco a poco. Pero cada pequeño paso que das hacia ti, también es un regalo para tus hijos, porque una mamá que se cuida y se escucha… también enseña a cuidar y a escuchar.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

10 COSAS QUE NADIE TE CUENTA SOBRE LOS PRIMEROS DÍAS CON TU BEBÉ

¿A QUÉ EDAD EMPIEZA LA PREADOLESCENCIA Y QUÉ DIFERENCIAS HAY ENTRE NIÑAS Y NIÑOS?

PALABRAS BONITAS PARA LEER CUANDO SIENTAS QUE NO PUEDES MÁS