CUANDO TE SIENTES CULPABLE POR GRITAR…
Hay días en los que la paciencia simplemente no alcanza.
Días en los que todo se acumula: el trabajo, el cansancio, las tareas pendientes, los ruidos, los “mamá, mamá, mamá” sin pausa.
Y entonces pasa: gritas.
No lo planeaste. No lo querías. Pero pasó.
Y apenas lo haces, el corazón se encoge. Ves sus ojitos asustados, su silencio, su carita triste… y llega la culpa. Esa que duele más que cualquier grito. Esa que te susurra que fallaste, que no eras esa mamá que imaginaste ser.
Y te entiendo. Porque muchas lo hemos sentido.
Porque a veces no se trata solo del momento en sí, sino de todo lo que viene detrás: el miedo de estar marcándolos, la frustración de haber perdido el control, el deseo de retroceder el tiempo y hacerlo distinto.
Pero quiero que sepas algo: gritar no te hace una mala madre. Te hace humana.
Nadie nos preparó para los días en los que todo se vuelve demasiado. No es excusa, pero sí es una realidad. Criar, cuidar, sostener, amar, contener, estar en todo… agota. Y cuando no nos damos espacios para respirar, para sentir, para pedir ayuda, es fácil desbordarse.
Lo importante es lo que haces después.
Respirar. Mirarlos a los ojos. Pedir perdón. Abrazarlos fuerte.
Mostrarles que también los adultos se equivocan, pero que también saben reparar. Y eso es una enseñanza poderosa.
Y también perdonarte a ti. Porque tú también estás aprendiendo.
No necesitas ser perfecta. Solo necesitas ser consciente, seguir intentándolo, y amar con el alma.
Tal vez hoy gritaste… pero también puedes ser tú quien calme su llanto.
Tal vez hoy te dolió perder la paciencia… pero mañana puedes volver a hablar con ternura.
Tal vez no fue tu mejor momento… pero el amor, cuando es verdadero, siempre encuentra forma de reconstruirse.
Así que no te castigues. No te hundas en la culpa.
Haz espacio para ser más amable contigo. Para hablarte como le hablarías a tu hijo si él se equivocara.
Y recuerda: no estás sola.
Ser mamá también es una forma de volver a aprender a ser humana, pero con más amor que antes.

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